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El dolor de Mohamed Salah en el Mundial terminó cuando lideró a Egipto a su primera victoria en la Copa del Mundo, logrando este hito en su novena intentona. Su actuación decisiva contra Nueva Zelanda no solo brindó un gran impulso moral al equipo, sino que también llevó a Egipto a estar al borde de la clasificación para los 32 últimos. Salah anotó el gol que dio la ventaja a su equipo en el minuto 67, después de que el equipo se recuperara de un sorprendente gol inicial de Nueva Zelanda. Luego asistió a Trezeguet en un tiro de esquina, sellando una victoria histórica por 3-1.
Salah tuvo un comienzo poco destacado en el torneo, luchando en el empate inaugural contra Bélgica, seguido por una primera mitad tranquila frente a los neozelandeses. Justo cuando parecía que sus pesadillas en el Mundial iban a continuar, el jugador de 34 años dejó su huella, uniéndose a las filas de otras superestrellas como Lionel Messi y Kylian Mbappé.
Este momento fue especialmente dulce para Salah, que buscaba la redención tras una campaña decepcionante en 2018, donde las lesiones afectaron su desempeño, y Egipto no logró clasificarse en 2022. Con un partido restante contra Irán, Egipto podría asegurar la clasificación a la fase de eliminación única con solo empatar. Salah comentó sobre la victoria: "Es un gran logro para todos los jugadores. Es una gran victoria. Hay una gran energía. El próximo partido es muy importante."
Salah, jugando su partido número 118 con la selección nacional, anotó su gol número 68, dejándolo a solo un gol del récord nacional que posee su entrenador Hossam Hassan. Después de 92 años sin una victoria en la Copa del Mundo, esta victoria representa un gran avance para el equipo nacional egipcio.
Las preocupaciones sobre el futuro de Salah en el club se cernían tras una tumultuosa última campaña en el Liverpool, que le llevó a un conflicto con el entonces entrenador Arne Slot. A pesar de las especulaciones sobre diversos clubes, Salah se mantuvo enfocado en entregar buenos resultados para su selección. Antes del partido, el seleccionador de Egipto tuvo que desmentir públicamente cualquier conflicto con Salah tras sustituirlo durante el empate con Bélgica.
En un país donde la importancia de Salah trasciende el deporte, hasta funcionarios de alto rango han estado involucrados en su bienestar durante problemas de lesiones. Con un historial impresionante en clubes, Salah aún no ha logrado levantar un trofeo con la selección nacional, a diferencia de la generación anterior del equipo que ganó tres títulos de la Copa Africana de Naciones entre 2006 y 2010. No obstante, esta tan esperada victoria en la Copa del Mundo finalmente levantó un gran peso sobre los hombros de la nación.
Fuente: bbc.com.