El presidente de la FIFA Infantino sostiene conversaciones de emergencia ante críticas
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El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sostuvo conversaciones de emergencia con otros directores del organismo que rige el fútbol mundial el miércoles 8 de mayo de 2026, en medio de críticas continuas sobre su propuesta ahora abandonada de abrir la Copa Mundial a la inversión privada. Infantino enfrentó una creciente presión, incluso desde dentro de la FIFA, tras su decisión de retirar la propuesta el sábado anterior.
Las discusiones se llevaron a cabo en Marruecos, donde Infantino estuvo presente para celebrar la Fiesta de la Entonización. Entre los participantes se encontraba el secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, cuyo correo electrónico interno crítico sobre la propuesta se filtró el martes. Esta filtración sumó más tensión a la situación en torno al liderazgo de Infantino.
El jefe del fútbol marroquí, Fouzi Lekjaa, permaneció como uno de los pocos partidarios de Infantino, elogiando su "sabia" decisión de rescindir el plan, que según él, era en interés de "unidad y cohesión". Lekjaa expresó su apoyo a las iniciativas destinadas al desarrollo del fútbol mundial durante la década de Infantino en el cargo.
Infantino, de 56 años y originario de Suiza, previamente disfrutó de un aumento de buena voluntad tras el exitoso desarrollo de la Copa Mundial más grande jamás realizada, que reunió a 48 equipos y fue coorganizada por Canadá, México y Estados Unidos. El esperaba recibir apoyo para un cuarto y último mandato durante una reunión en Rabat en marzo próximo, ya que no había surgido ningún otro candidato para desafiarlo.
Esta situación cambió drásticamente luego del anuncio de la semana pasada de que la FIFA planeaba generar hasta 4.2 mil millones de dólares a través de una subsidiaria comercial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), destinada a gestionar eventos como la Copa Mundial. La FIFA sugirió que el proyecto permitiría un pago único de 20 millones de dólares a cada una de sus 211 asociaciones miembros a principios de 2027, aumentando su asignación de financiamiento para el ciclo 2027-2030 de 8 millones a 20 millones de dólares.
Sin embargo, la propuesta provocó una reacción significativa, llevando a la UEFA, el organismo director del fútbol europeo, a amenazar con un boicot a la Copa Mundial. Infantino retiró la propuesta el sábado, afirmando que el propósito de la FIFA siempre ha sido "unir y mejorar". Esta decisión no calmó la disidencia; la UEFA criticó el plan como un "acuerdo opaco y vergonzoso" que ha erosionado la confianza en la dirección de la FIFA. La CONCACAF intensificó aún más la situación al exigir una "evaluación integral" sobre la presidencia de Infantino y condenando su liderazgo.
El correo electrónico filtrado de Grafstrom describió los eventos en torno a la propuesta como una "triste y reprochable serie de eventos", y enfatizó que la misión de la institución y su responsabilidad hacia el fútbol mundial continúan.
Fuente: france24.com.